El exviceministro de Justicia de Rusia Sergei Tropin, quien ocupó el cargo entre 1996 y 1997 durante el gobierno de Boris Yeltsin, fue hallado muerto en el baño de su apartamento ubicado en el centro de Moscú, informaron este viernes medios estatales rusos citando a las autoridades de emergencia.
Según los reportes oficiales, el cuerpo fue encontrado en una residencia situada en la calle Krasnogvardeiskaya, una zona céntrica de la capital rusa. Los servicios de emergencia indicaron que la causa preliminar de la muerte sería ahogamiento, y señalaron que no se observaron signos evidentes de violencia en el lugar.
Un funcionario citado por la agencia estatal TASS afirmó que las circunstancias del fallecimiento continúan bajo investigación y que, hasta el momento, no existen indicios de un hecho criminal. Las autoridades no han ofrecido detalles adicionales sobre la edad del exfuncionario ni sobre posibles antecedentes médicos que pudieran explicar el suceso.
Trayectoria en un período clave
Tropin formó parte del Ministerio de Justicia en una etapa crucial de la historia reciente de Rusia, marcada por profundas reformas políticas, económicas y judiciales tras la disolución de la Unión Soviética. Aunque llevaba décadas fuera del cargo, su nombre vuelve a la atención pública en un contexto especialmente sensible para la élite política rusa.
Una muerte que se suma a una serie inquietante
El fallecimiento de Tropin ocurre en medio de una serie de muertes recientes de altos exfuncionarios, empresarios y figuras vinculadas al Estado ruso, muchas de ellas registradas en circunstancias poco claras y que han despertado preocupación tanto dentro como fuera del país.
En las últimas semanas, el exviceministro de Trabajo Alexei Sklyar fue hallado muerto en un exclusivo sector de Moscú, caso que las autoridades calificaron como suicidio. Asimismo, un oligarca y un diplomático ruso fallecieron en Chipre, mientras que en septiembre de 2025, Aleksandr Fedotov, exjefe del Comité para el Desarrollo de Infraestructura de Transporte de San Petersburgo, murió tras caer desde la ventana de un hotel en el aeropuerto Sheremétievo.
Un día antes de ese hecho, Boris Avakian, exvicepresidente del Servicio Federal de Registro, Catastro y Cartografía (Rosreestr), fue encontrado con una herida de arma blanca dentro del consulado armenio en San Petersburgo.
Durante 2025 también se reportaron las muertes de Roman Starovoit, entonces ministro de Transporte, su adjunto Andrei Korneichuk, y otros funcionarios regionales en diferentes puntos de Rusia y en el extranjero.
Creciente escrutinio internacional
Aunque las autoridades rusas suelen descartar motivaciones criminales en estos casos, la frecuencia de los fallecimientos y el perfil de las víctimas han alimentado especulaciones sobre posibles tensiones internas, investigaciones por corrupción y disputas de poder dentro de sectores del aparato estatal y empresarial.
En este contexto, la muerte de Sergei Tropin vuelve a poner el foco sobre el clima de incertidumbre que rodea a parte del liderazgo ruso y refuerza las preocupaciones internacionales sobre la estabilidad política y las dinámicas internas del país.




