El expresidente de Estados Unidos Bill Clinton y su esposa, la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, solicitaron formalmente que su comparecencia ante el Congreso en relación con el caso del fallecido financiero Jeffrey Epstein se realice en audiencias públicas y no a puerta cerrada, con el objetivo de garantizar transparencia y evitar lo que consideran un uso político del proceso.
Ambos fueron citados a declarar de manera privada ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, que investiga las conexiones de Epstein con figuras influyentes y el manejo institucional de la información vinculada a sus delitos sexuales. Según informó el propio comité, Hillary Clinton está programada para testificar el 26 de febrero, mientras que Bill Clinton lo hará al día siguiente.
Sin embargo, el expresidente demócrata rechazó la modalidad cerrada del interrogatorio, calificándola como equivalente a ser juzgado en un “tribunal irregular”. A través de la red social X, Bill Clinton instó a los legisladores a realizar el proceso de cara al público. “Dejemos los juegos y hagámoslo como corresponde: en una audiencia pública”, expresó.
Por su parte, Hillary Clinton aseguró que ambos ya han compartido con el comité toda la información que poseen sobre el caso. “Si quieren esta confrontación, que sea en público”, declaró, subrayando que no tienen objeción alguna a una comparecencia abierta.
La investigación ha generado fuertes tensiones políticas en Washington. Legisladores demócratas acusan a la mayoría republicana de utilizar el caso Epstein como herramienta para desacreditar a opositores del presidente Donald Trump, quien también tuvo vínculos pasados con el financiero, pero no ha sido citado a declarar. Los republicanos, en tanto, habían advertido que impulsarían una votación por desacato si los Clinton se negaban a comparecer, lo que finalmente aceptaron hacer.
El contexto del caso se intensificó tras la reciente publicación, por parte del Departamento de Justicia, de más de tres millones de documentos, fotografías y videos relacionados con Epstein, quien murió en 2019 en una prisión federal, en lo que las autoridades calificaron como un suicidio. Estos archivos han reavivado el escrutinio público sobre las relaciones del financiero con figuras políticas, empresariales y del entretenimiento.
Aunque Bill Clinton aparece mencionado en los documentos, hasta el momento no ha surgido ninguna evidencia que lo vincule, ni a él ni a Hillary Clinton, con actividades delictivas. El exmandatario ha reconocido haber viajado en el avión privado de Epstein a principios de la década del 2000, en el marco de iniciativas humanitarias de la Fundación Clinton, pero ha negado haber visitado la isla privada del financiero, escenario de múltiples acusaciones de abuso sexual.
Hillary Clinton, por su parte, ha reiterado que no mantuvo una relación significativa con Epstein, que nunca voló en su aeronave ni visitó sus propiedades. La exsecretaria de Estado también recordó que su vida pública ha estado sujeta a un intenso escrutinio durante décadas, especialmente tras su candidatura presidencial en 2016.
La solicitud de los Clinton busca, según sus declaraciones, despejar dudas ante la opinión pública y marcar distancia de cualquier intento de instrumentalizar políticamente uno de los casos más sensibles y polémicos de los últimos años en Estados Unidos.




