La Policía de Investigaciones de Chile (PDI) extraditó este sábado a Colombia a Jhon Camilo Flórez Moreno, alias El Ñoño, señalado por las autoridades colombianas como uno de los principales líderes de la organización criminal Los Shottas y requerido judicialmente por el delito de homicidio.
Según informó la PDI en un comunicado oficial, Flórez Moreno había huido de Colombia y logró ingresar a territorio chileno por un paso fronterizo no habilitado, en un intento por evadir la acción de la justicia. Tras varias diligencias de inteligencia y coordinación policial, fue localizado y detenido en septiembre del año pasado en la ciudad de Curicó, a unos 200 kilómetros al sur de Santiago.
Las autoridades colombianas lo vinculan con la estructura de Los Shottas, una organización criminal con fuerte presencia en el puerto de Buenaventura, dedicada al tráfico de drogas y armas, el sicariato y el contrabando, actividades que han contribuido a la violencia persistente en esa región del Pacífico colombiano.
Cooperación judicial regional
La extradición de Flórez Moreno se produce en un contexto de reforzamiento de la cooperación judicial y policial entre Chile y Colombia, especialmente frente al avance de organizaciones criminales transnacionales que operan en varios países de América Latina.
En esa misma línea, esta semana Colombia también autorizó la extradición de Dayonis Orozco, acusado en Chile del asesinato del carabinero Emmanuel Sánchez en abril de 2024 y vinculado además al crimen del exteniente venezolano Ronald Ojeda, asilado político secuestrado y asesinado en Santiago en febrero de ese mismo año.
Lucha contra el crimen organizado
Las investigaciones han permitido la detención de integrantes de estructuras criminales vinculadas al Tren de Aragua en países como Chile, Colombia, Costa Rica y Estados Unidos, aunque las autoridades aún trabajan para identificar a los autores intelectuales de varios de estos crímenes de alto impacto.
El ministro chileno de Justicia, Luis Cordero, calificó el caso como “emblemático”, destacando la gravedad de los delitos atribuidos y subrayando que la policía chilena en Colombia mantiene un seguimiento activo para garantizar que los procesos de extradición se desarrollen con rapidez y dentro del marco legal.
La entrega de Flórez Moreno a Colombia refuerza los esfuerzos regionales para frenar el accionar de redes criminales que aprovechan las fronteras para ocultarse y expandir sus operaciones ilícitas.




