En un momento histórico y sorprendente del Super Bowl, una joven de origen salvadoreño contrajo matrimonio en pleno espectáculo de Bad Bunny, captando la atención de millones de espectadores alrededor del mundo. La ceremonia, totalmente legal, fue oficiada por el pastor Antonio Reyes y destacó por la representación latina en uno de los escenarios más vistos a nivel global.
La novia y su pareja, un joven de ascendencia europea y mexicana residentes en el sur de California, cumplieron su sueño de casarse de manera pública durante el intermedio del espectáculo del reconocido artista. Según relató el pastor Reyes a Edición Digital, la invitación para participar en el show surgió de forma inesperada gracias a sus vínculos con la comunidad de Los Ángeles, ciudad donde ejerció su labor pastoral durante varios años.
“Recibí un llamado de una amiga en Los Ángeles, quien me informó que un promotor buscaba a alguien para oficiar una boda, aunque no me dieron detalles sobre la pareja ni el contexto”, comentó Reyes, quien describió la noticia como un momento lleno de sorpresa y emoción.
El pastor detalló que la pareja había enviado invitaciones a diversas celebridades, incluido el propio Bad Bunny, y finalmente el equipo del artista les brindó la oportunidad de celebrar su unión durante el show, un hecho inédito en la historia del Super Bowl. La ceremonia cumplió con todos los requisitos legales del estado de California, asegurando que se tratara de un matrimonio auténtico y genuino.
El evento también estuvo marcado por un fuerte mensaje de inclusión y orgullo latino. El escenario se llenó de banderas de distintos países latinoamericanos, incluyendo la de El Salvador, resaltando la identidad cultural y la diversidad de la audiencia. Bad Bunny aprovechó para destacar la importancia de visibilizar las raíces y la cultura de la región frente a millones de espectadores.
Tras la ceremonia, el pastor Antonio Reyes alcanzó notoriedad internacional, y medios locales anticipan que podría ser invitado a futuros eventos con figuras de la música mundial. Por su parte, la joven salvadoreña y su esposo se convirtieron en símbolos de amor y representación para la comunidad latina, celebrando un momento único que quedará en la memoria de todos los presentes y televidentes.




