Aunque su nombre vale millones, Rihanna sigue haciendo compras cotidianas como cualquier persona. Este lunes, la estrella visitó un supermercado en Los Ángeles vestida completamente de negro, pero aun así no pasó desapercibida.
Durante su visita, una clienta mayor, fascinada al verla, tomó sin darse cuenta el carrito de Rihanna, creyendo que era suyo. La cantante reaccionó con una sonrisa y compartió un breve momento de complicidad con la mujer, demostrando su buen humor mientras continuaba con sus compras de patatas, cebolletas, uvas y plátanos.
Rihanna no estaba sola: estuvo acompañada de su guardaespaldas y de su chef personal, quien aparentemente aprovechaba la visita para inspirarse en la cena. Mientras tanto, Rihanna caminaba tranquilamente por los pasillos, mostrando que incluso las celebridades pueden tener momentos cotidianos como cualquier comprador.
En el abarrotado pasillo de productos frescos, la confusión se convirtió en un divertido instante: la abuela se alejó con el carrito equivocado sin darse cuenta de la presencia de la estrella, hasta que la seguridad intervino discretamente. Este inesperado encuentro captura cómo la fama puede mezclarse con la vida diaria, creando momentos de comedia pura que cualquiera podría reconocer.




