El debate sobre la posible reducción de la jornada laboral volvió a generar fricciones entre el sector empresarial y las autoridades gubernamentales, luego de que representantes de la cúpula empresarial e industrial expresaran su rechazo a la iniciativa.
Los líderes empresariales advirtieron este jueves que el contexto económico actual exige concentrar los esfuerzos en impulsar el crecimiento, fortalecer la productividad y fomentar la generación de empleos formales, en lugar de modificar el esquema de horas laborales.
Preocupación por el impacto en la productividad
Con una economía que, según señalaron, crece por debajo de las expectativas, el empresariado cuestionó que la reducción de la jornada vuelva a situarse en el centro de la agenda nacional. A su juicio, trabajar menos horas podría afectar la eficiencia de las empresas, limitar la creación de nuevos puestos de trabajo y dificultar el cumplimiento de las metas de desarrollo proyectadas hacia el 2036.
En esa línea, la presidenta de la Confederación Patronal de la República Dominicana (Copardom) sostuvo que cualquier discusión sobre el tema debe sustentarse en análisis técnicos rigurosos y considerar la realidad productiva del país.
Gobierno insiste en abrir el diálogo
Pese a la postura empresarial, el ministro de Trabajo reiteró la importancia de mantener abierto el debate, argumentando que la reducción de la jornada busca promover condiciones laborales más humanas y eficientes.
La propuesta plantea que los empleados puedan realizar en cuatro o cinco horas labores que tradicionalmente ocupan ocho, apostando por una mayor optimización del tiempo.
En 2024, el Ministerio de Trabajo ejecutó un plan piloto que involucró a 492 empleados de seis empresas, reduciendo la carga semanal en aproximadamente un 15 %. Según las autoridades, la experiencia reflejó una disminución en los niveles de estrés de los trabajadores y mejoras en la productividad.
El tema continúa generando posiciones encontradas entre los sectores productivos y el Gobierno, en un momento en que el país debate cómo equilibrar bienestar laboral y competitividad económica.




