Un antiguo trabajador de una guardería en Londres fue condenado a 18 años de prisión tras admitir decenas de delitos de carácter sexual contra niños, así como la posesión de un vasto archivo de material pedófilo.
El acusado, Vincent Chan, de 45 años, reconoció 56 cargos, incluyendo agresión sexual y creación de imágenes indecentes, cometidos mientras laboraba en un centro infantil de la empresa Bright Horizons. Según la fiscalía, Chan se grabó abusando de cuatro niñas de tres y cuatro años entre 2022 y 2024, principalmente durante la hora de la siesta.
El juez del tribunal de Wood Green Crown Court, John Dodd, calificó su conducta como “malvada, perversa y depravada”, asegurando que el acusado representó “la peor pesadilla para cualquier familia”. Además, la policía recuperó más de 20.000 imágenes y videos de explotación infantil almacenados en sus dispositivos.
La investigación se inició en junio de 2024, cuando un empleado descubrió grabaciones donde Chan captaba a menores en situaciones humillantes para producir montajes degradantes. Tras su detención, los agentes hallaron registros que se remontaban hasta 2011, incluyendo grabaciones clandestinas de niñas y mujeres en baños y vestuarios.
El caso coincide con el debate gubernamental sobre la implementación obligatoria de cámaras de vigilancia (CCTV) en las guarderías del país, a raíz del aumento de denuncias similares.
En un hecho paralelo, un tribunal de Bristol declaró culpable a un exempleado de una guardería de Partou por abusos contra niños de dos y tres años, intensificando la presión para reforzar los mecanismos de supervisión en centros infantiles.




