Mike Trout, considerado el “Capitán América” del equipo de Estados Unidos, no podrá participar en el Clásico Mundial de Béisbol (WBC) 2026, programado para marzo. La razón no es una lesión ni falta de deseo de jugar, sino que las compañías de seguros se negaron a cubrir su contrato de 35 millones de dólares anuales con los Angeles de Los Ángeles.
Con 34 años y un historial de lesiones que ha afectado sus últimas cinco temporadas, Trout representaba un riesgo financiero demasiado alto para ser cubierto de manera privada por su equipo o por el propio jugador. La decisión, aunque dolorosa, era inevitable para proteger los millones restantes de su acuerdo con los Angelinos.
Una tendencia que afecta al WBC
La ausencia de Trout no es un caso aislado. Otros jugadores de alto perfil, como Jose Altuve y Carlos Correa, se han visto en situaciones similares de “inasegurabilidad”, despojando al torneo de algunas de sus figuras más icónicas. Esta problemática ya afectó en 2023 a Clayton Kershaw, quien quedó fuera del equipo estadounidense pese a estar saludable.
Trout fue el alma del Team USA en la edición de 2023, registrando un OPS de .962, con tres cuadrangulares y siete carreras impulsadas en siete juegos. Su icónica imagen ponchándose ante Shohei Ohtani en la final ante Japón se mantiene como una de las postales más recordadas del evento.
Temporada complicada y cambio generacional
El 2025 fue el año más difícil de la carrera de Trout: terminó con un OPS inferior a .800, una tasa de ponches récord de 32 % y limitada participación en los jardines desde abril, desempeñándose principalmente como bateador designado o permaneciendo en la lista de lesionados.
Incluso si el seguro no hubiera sido un obstáculo, su rol en el roster titular no estaba garantizado. El equipo estadounidense ha incorporado una generación joven y profunda, con Aaron Judge, Byron Buxton, Pete Crow-Armstrong en los jardines y Kyle Schwarber como bateador designado principal. La inclusión de Roman Anthony para reemplazar a Corbin Carroll, recientemente operado de la mano, subraya la renovación del lineup nacional.
“Duele no estar ahí”, habrían comentado desde el entorno de Trout, pero las condiciones físicas y financieras determinaron la ausencia.
Tras no ser convocado al Juego de Estrellas en las últimas dos temporadas, rompiendo una racha de 11 selecciones consecutivas, Trout enfrenta ahora el reto de demostrar que aún puede ser un jugador de impacto diario en las Grandes Ligas, mientras observa desde fuera el torneo que una vez lideró.




