El presidente estadounidense Donald Trump confirmó este lunes que la recién creada Junta de Paz trabajará coordinadamente con la Naciones Unidas “en ciertos casos”, pese a sus críticas habituales hacia la institución.
Según el mandatario, el organismo no sólo se enfocará en la reconstrucción de Gaza, sino que tendrá un mandato global orientado a la resolución de conflictos.
Trump adelantó que los Estados integrantes de la Junta de Paz destinarán más de 5.000 millones de dólares a programas humanitarios y de rehabilitación en Gaza. El anuncio oficial se realizará durante la primera reunión formal del organismo el 19 de febrero en Washington, en el Instituto de Paz de Washington, recientemente renombrado en honor al presidente.
Coordinación internacional y financiamiento
A bordo del avión presidencial, Trump aseguró que “los principales líderes del planeta están aportando sumas significativas” y que, aunque la ONU “no ha aprovechado todo su potencial”, podría ofrecer apoyo complementario. Añadió que la Junta de Paz funcionará en paralelo —y en ocasiones de manera conjunta— con Naciones Unidas para maximizar la eficacia de sus intervenciones.
Participación global y ausencias destacadas
La Junta de Paz celebró su encuentro fundacional en Davos, Suiza, el pasado enero, y ya cuenta con la adhesión de al menos 35 jefes de Estado y de Gobierno, incluidos los de Israel, Argentina, Arabia Saudí y Egipto.
Sin embargo, otras naciones como Francia, España y Suecia declinaron unirse, marcando una división diplomática en torno a la iniciativa.
Trump insistió en que el organismo buscará “ir más allá de Gaza” e impulsar “un proyecto de paz integral para el mundo”, confiando en que la participación de líderes internacionales permitirá “hacer funcionar” incluso a instituciones con las que mantiene tensiones.




