El Vaticano confirmó que el papa León XIV realizará el 4 de julio una visita a Lampedusa, enclave que se ha convertido en el principal punto de entrada a Europa para miles de migrantes que arriesgan la vida cruzando el Mediterráneo desde las costas del norte de África.
El viaje reproduce el gesto simbólico que marcó el inicio del pontificado de Francisco, quien eligió esa misma isla para su primera salida fuera del Vaticano en 2013, tras un trágico naufragio que conmocionó al continente y evidenció la magnitud de la crisis migratoria.
La visita de León XIV busca renovar el llamado humanitario frente a una situación que, pese a la disminución de llegadas en los últimos años, sigue siendo dramática: organizaciones internacionales continúan definiendo el Mediterráneo como “el mayor cementerio del mundo” debido al elevado número de vidas perdidas en la travesía.
Fuentes de la Santa Sede destacan que el pontífice pretende poner nuevamente el foco en la dignidad de los migrantes, recordar la responsabilidad colectiva de Europa y subrayar la continuidad espiritual con el mensaje que Francisco lanzó hace más de una década desde ese mismo territorio fronterizo.
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