El Ministerio de Salud Pública aseguró que la situación del dengue en la República Dominicana se mantiene bajo control, a pesar de que los casos registrados en las primeras semanas del año duplican los reportados en igual período de 2025.
El titular de la entidad, Víctor Atallah, informó que en las últimas cinco semanas se han acumulado 30 casos de dengue y que el país suma 18 meses sin registrar fallecimientos por esta enfermedad.
“En estos meses suele haber un ligero incremento, pero está controlado”, explicó el funcionario, al tiempo que sostuvo que la República Dominicana se mantiene como referente regional en el manejo del virus.
Comparación con 2025
Aunque las autoridades califican la situación como estable, los datos llaman la atención al compararse con el boletín epidemiológico correspondiente a la Semana 5 de 2025, cuando en el mismo intervalo se contabilizaban 17 casos, prácticamente la mitad de los actuales.
Pese a esta variación, Atallah reiteró que el país conserva indicadores favorables y que el sistema sanitario cuenta con mecanismos de respuesta activos para prevenir brotes de mayor magnitud.
Acciones de prevención y vigilancia
El ministro explicó que las Direcciones Provinciales de Salud (DPS) mantienen jornadas permanentes de fumigación, eliminación de criaderos y orientación comunitaria para reducir la presencia del mosquito transmisor.
Además del dengue, indicó que otras enfermedades transmitidas por vectores, como el zika y la chikungunya, también se encuentran dentro de parámetros controlados.
El Ministerio reafirmó su compromiso de fortalecer la vigilancia epidemiológica y las estrategias de prevención para preservar los resultados alcanzados y evitar complicaciones.
¿Qué es el dengue?
El dengue es una enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti. Sus síntomas más comunes incluyen fiebre alta, dolor muscular y articular, erupciones cutáneas y malestar general, con una duración aproximada de una semana.
En casos graves, puede evolucionar hacia complicaciones como hemorragias, shock y afectaciones severas que, sin atención médica oportuna, pueden poner en riesgo la vida del paciente.




