Los jefes de Gobierno de la Comunidad del Caribe (Caricom) plantearon la necesidad de articular una respuesta coordinada en apoyo a Cuba, en medio de las tensiones derivadas de las medidas adoptadas por Estados Unidos que han complicado el suministro energético hacia la isla.
El planteamiento se produjo durante la 50ª conferencia anual del organismo regional, celebrada en San Cristóbal y Nieves, donde los líderes coincidieron en que la situación cubana podría tener repercusiones migratorias, económicas y de seguridad para todo el Caribe.
Llamado a la acción colectiva
El primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, sostuvo que el bloque debe abordar el escenario con “claridad y valentía”, subrayando que una crisis prolongada en Cuba impactaría directamente a la región.
Holness afirmó que su país respalda los principios democráticos y la economía de mercado, pero al mismo tiempo considera clave promover un diálogo constructivo entre La Habana y Washington que permita reducir tensiones y avanzar hacia la estabilidad.
La presión estadounidense —incluida la advertencia de posibles aranceles a naciones que suministren petróleo a Cuba— ha agravado la ya delicada situación económica de la isla, afectada por varios años de contracción y escasez.
Haití y la estabilidad regional
El actual presidente pro tempore de Caricom, Terrance Drew, instó a los Estados miembros a diseñar mecanismos concretos de apoyo para el pueblo cubano, destacando que el bloque puede servir como espacio de mediación y cooperación directa.
En paralelo, la crisis de Haití ocupó un lugar central en la agenda. El primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, sostuvo encuentros bilaterales con líderes regionales, mientras que la secretaria general del organismo, Carla Barnett, reiteró la necesidad de mantener la presión internacional para lograr paz y estabilidad en ese país.
Visita de Marco Rubio
La reunión regional también contó con la presencia del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien abordará con los mandatarios caribeños asuntos como migración irregular, narcotráfico, seguridad y cooperación económica, además de reafirmar el compromiso de Washington con la región.
Caricom, integrada por 15 Estados del Caribe, busca fortalecer su coordinación frente a los desafíos geopolíticos, climáticos y tecnológicos, apostando por una postura unificada ante los escenarios que afectan a sus miembros y vecinos.




