Nueva York quedó cubierta por un intenso temporal de nieve que transformó la ciudad en un verdadero paisaje invernal. Entre los lugares más emblemáticos afectados se encuentra Central Park, que tras la tormenta apareció completamente cubierto por nieve, con senderos, árboles y lagos sepultados bajo un espeso manto blanco.
Las acumulaciones superaron los 38 cm, acercándose a niveles históricos para la ciudad, y durante el temporal se registraron condiciones de “whiteout”, dificultando la visibilidad y limitando el acceso al parque. La escena dejó al icónico espacio prácticamente desierto, ofreciendo postales invernales impresionantes que contrastan con su habitual actividad en Manhattan.
El temporal no solo transformó Central Park, sino que también paralizó calles, transporte y servicios en toda la ciudad, dejando imágenes que parecen sacadas de un cuento de invierno. Fotógrafos y transeúntes compartieron instantáneas del parque cubierto de nieve, mostrando la magnitud del fenómeno y la belleza del entorno natural en plena metrópoli.




