El Bill Gates, cofundador de Microsoft, pidió disculpas públicamente al personal de su fundación al reconocer que su relación pasada con el delincuente sexual Jeffrey Epstein afectó la reputación de la organización. Sus declaraciones surgieron durante una asamblea interna, cuya grabación fue confirmada por el diario The Wall Street Journal.
Gates calificó de “grave equivocación” haber compartido reuniones con Epstein y lamentó haber involucrado a ejecutivos de la Fundación Gates en esos encuentros. «Pido disculpas a quienes se vieron arrastrados por este error», expresó ante el equipo.
El filántropo reconoció además que mantuvo relaciones extramatrimoniales con dos mujeres rusas vinculadas a Epstein, aunque aclaró que ninguna formaba parte de la red de víctimas del magnate fallecido. También subrayó que no participó ni presenció actos ilícitos. «No hice nada ilegal. No vi nada ilegal», afirmó.
Respecto a fotografías divulgadas recientemente —en las que aparece rodeado de mujeres con los rostros cubiertos—, explicó que eran imágenes que Epstein solicitaba tras las reuniones y que se tomaban con sus asistentes. Insistió en que jamás tuvo contacto con víctimas del depredador sexual.
Gates reiteró que conoció a Epstein en 2011 y que sostuvieron varias cenas, tal como dijo previamente a Nine News Australia, pero negó haber viajado a la isla privada del magnate en las Islas Vírgenes. También rechazó correos electrónicos encontrados entre documentos del caso en los que Epstein insinuaba que el empresario buscaba medicación para una supuesta enfermedad de transmisión sexual y para suministrarla a su entonces esposa, Melinda Gates, sin su conocimiento.
El cofundador aseguró que esas acusaciones eran fabricaciones de Epstein y sugirió que buscaban perjudicarlo. Aun así, admitió que continuó reuniéndose con él hasta 2014, pese a que este ya se había declarado culpable de solicitar servicios sexuales a una menor en 2008.
«Sabiendo lo que sé ahora, es infinitamente peor. No solo por sus crímenes pasados, sino porque quedó claro que su conducta inapropiada era persistente», concluyó Gates ante su personal.




