La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, solicitó este jueves al presidente Donald Trump que ponga fin al bloqueo económico y las sanciones impuestas por Estados Unidos contra su país, tras celebrar que el mandatario republicano se haya referido a Caracas como “nuevo amigo y socio” en su discurso del Estado de la Unión.
Rodríguez hizo el llamado durante un acto con jóvenes chavistas en el Teatro Teresa Carreño, transmitido por el canal estatal VTV, donde destacó que Venezuela “nunca ha sido país enemigo” de EE.UU. y que busca abrir una “nueva agenda de cooperación” bilateral.
“Presidente Trump, como amigo, como socio…, cese ya a las sanciones y cese al bloqueo contra nuestra patria, porque ese bloqueo también es contra la juventud venezolana”, expresó Rodríguez, según reportes de EFE.
La líder chavista enfatizó que el bloqueo afecta especialmente a las nuevas generaciones y limitó el desarrollo del país, y afirmó que siempre ha abogado por una política de amistad y cooperación con Estados Unidos.
El llamado de Rodríguez ocurre en un momento en que las relaciones diplomáticas entre ambos países están experimentando cambios. El pasado 27 de enero, Venezuela anunció el desbloqueo parcial de activos que estaban retenidos en Estados Unidos tras conversaciones con la administración Trump, utilizando parte de esos fondos para adquirir equipos médicos para hospitales.
En el reciente discurso del Estado de la Unión, Trump resaltó la llegada de 80 millones de barriles de crudo venezolano a Estados Unidos, describiendo al país sudamericano como “nuevo amigo y socio” y destacando el aumento de la producción petrolera estadounidense.
Rodríguez también aseguró que Venezuela atraviesa una “etapa excepcional” en su historia, aunque vinculó parte de las tensiones recientes al contexto posterior a la captura del expresidente Nicolás Maduro el 3 de enero, un episodio que ha marcado el escenario político actual.
Su llamado a Trump refleja un intento de consolidar un acercamiento diplomático y económico con Estados Unidos mientras Cuba y otras tensiones regionales siguen presentes en la agenda bilateral.




