Un día como hoy, hace 30 años, falleció el ex presidente de la República Jacobo Majluta Azar, a los 61 años, tras padecer un cáncer de pulmón que deterioró progresivamente su salud y lo apartó de la vida pública luego de su última aspiración presidencial en 1994.
Economista y dirigente político de larga trayectoria, Majluta ocupó posiciones clave en la historia democrática del país y fue protagonista de uno de los períodos de transición más delicados del sistema político dominicano.
De dirigente reformista a líder del PRD
Majluta inició su carrera política en el entorno del liderazgo de Joaquín Balaguer, dentro del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), organización a la que estuvo vinculado en sus primeros años. Posteriormente pasó a formar parte del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), donde alcanzó mayor proyección nacional.
En el PRD se consolidó como una de las principales figuras junto al líder histórico del partido, José Francisco Peña Gómez. Durante el gobierno de Antonio Guzmán Fernández (1978-1982), Majluta fue electo vicepresidente de la República, convirtiéndose en una pieza fundamental del primer gobierno perredeísta tras más de una década de hegemonía reformista.
Presidente constitucional en un momento crítico
El 4 de julio de 1982, tras el fallecimiento del presidente Guzmán, Majluta asumió la Presidencia de la República para completar el período constitucional hasta el 16 de agosto de ese mismo año. Su gestión, aunque breve —apenas 43 días—, garantizó la estabilidad institucional en un momento de conmoción nacional y permitió una transición ordenada hacia el gobierno de Salvador Jorge Blanco.
Ese episodio marcó uno de los momentos más delicados de la democracia dominicana.
Majluta fue candidato presidencial del PRD en 1986, enfrentando nuevamente a Joaquín Balaguer, aunque no logró la victoria. Posteriormente, tras diferencias internas en el PRD, fundó el Partido Revolucionario Independiente (PRI), desde el cual volvió a postularse a la Presidencia en 1990 y 1994.
Su candidatura de 1994 sería la última. Para entonces, ya enfrentaba problemas de salud derivados del cáncer de pulmón que finalmente provocó su fallecimiento el 2 de marzo de 1996.
Legado político
Jacobo Majluta Azar es recordado como un dirigente pragmático, hábil negociador y actor influyente en la reorganización de las fuerzas políticas dominicanas durante las décadas de 1970 y 1980. Su paso por la Vicepresidencia y la Presidencia interina lo colocan entre los protagonistas de la consolidación democrática posterior a los años de mayor tensión política.
A tres décadas de su muerte, su figura sigue siendo objeto de análisis dentro de la historia política contemporánea, especialmente por su rol en la transición institucional de 1982 y por su impacto en la configuración del sistema de partidos en la República Dominicana.
Su trayectoria refleja una etapa de intensos cambios, marcada por alianzas, rupturas partidarias y disputas electorales que definieron el rumbo político del país en la segunda mitad del siglo XX.




