Francia la única nación de la Unión Europea con capacidad nuclear, intensifica la modernización de su armamento atómico como eje central de su estrategia de disuasión y defensa, que también busca ofrecer seguridad a sus aliados europeos, anunció este lunes el presidente Emmanuel Macron.
El país posee oficialmente cerca de 290 cabezas nucleares, una cifra modesta frente a Estados Unidos o Rusia. Sin embargo, Macron adelantó su intención de aumentar este arsenal y dejará de revelar públicamente las cifras exactas. Además, anunció la construcción de un submarino nuclear lanzamisiles, que llevará el nombre de «El Invencible», en un contexto internacional que describió como «peligroso e inestable».
El mandatario presentó también un programa de «disuasión avanzada», que permitirá a ocho naciones europeas —Alemania, Reino Unido, Polonia, Países Bajos, Bélgica, Grecia, Suecia y Dinamarca— participar en ejercicios de disuasión nuclear franceses. Paralelamente, Francia, Alemania y Reino Unido colaborarán en proyectos de misiles de largo alcance, mientras que París y Berlín coordinarán consultas sobre la combinación de capacidades convencionales, antimisiles y nucleares.
Submarinos y aviación estratégica
La doctrina nuclear francesa se apoya en dos pilares: los submarinos nucleares portadores de misiles balísticos M51 y la aviación estratégica, con cazabombarderos Rafale y Mirage equipados con misiles ASMP-A. La base de Île Longue, en Bretaña, alberga los submarinos estratégicos y fue el lugar elegido por Macron para su discurso, el segundo sobre este tema desde 2020. «El próximo medio siglo será una era de armas nucleares», afirmó.
En los últimos años, el presidente ha impulsado la renovación integral de la fuerza nuclear francesa, con nuevos submarinos de tercera generación y misiles modernizados. La disuasión nuclear representa alrededor del 13 % del presupuesto militar del país y, según Macron, tiene también una dimensión europea.
El mandatario subrayó que, aunque busca compartir la estrategia de defensa con socios europeos y permitir su participación en ejercicios o sistemas de detección, la decisión de usar armas nucleares seguirá siendo exclusiva del presidente de Francia, conforme a la doctrina establecida por Charles de Gaulle en 1961.
Macron reiteró que el arsenal nuclear francés no apunta contra ningún país específico, sino que pretende garantizar la seguridad nacional y la estabilidad de Europa. Sin embargo, las tensiones con Rusia y el ascenso de potencias como China han reforzado la postura estratégica de París y su defensa de una mayor autonomía europea. «Mi mayor deseo es que los europeos recuperen el control de su propio destino», concluyó.




