Familias, parejas y grupos de amigos colmaron de entusiasmo el Estadio Quisqueya Juan Marichal para presenciar otro episodio vibrante de béisbol dominicano, donde la selección nacional continúa su preparación rumbo al Clásico Mundial de Béisbol 2026. El recinto capitalino se mantiene lleno de energía luego de la histórica noche anterior, en la que República Dominicana derrotó con contundencia a los Tigres de Detroit por 12 carreras a 4 en el primer juego de exhibición ante una franquicia de las Grandes Ligas en territorio dominicano.
El ambiente de este miércoles no ha sido diferente, con banderas, camisetas y gorras ondeando mientras los aficionados dominicanos viven con intensidad el segundo duelo amistoso de preparación, en el que el equipo busca seguir afinando detalles antes de su debut competitivo en el Clásico Mundial, que inicia el 6 de marzo en Miami, Estados Unidos.
El partido de ayer se convirtió en un espectáculo ofensivo: después de que los Tigres tomaran una ventaja temprana, la tropa quisqueyana respondió con fuerza en el cuarto episodio, en donde Juan Soto, Manny Machado y Junior Caminero conectaron jonrones consecutivos, encendiendo la euforia de las gradas.
Un momento emotivo unió generaciones: Juan Antonio Marichal Jr., hijo del legendario Juan Marichal —hombre que da nombre al parque— realizó el lanzamiento simbólico inicial, conectando el pasado glorioso del béisbol dominicano con la nueva era de sus estrellas.
Durante el segundo encuentro de exhibición, Juan Soto volvió a brillar para República Dominicana, impulsando las primeras dos carreras con un triple de dos anotaciones. Este momento marca días consecutivos con jonrón de Soto, demostrando que está ofreciendo un verdadero espectáculo para su público en casa 🇩🇴. La ofensiva del equipo continuó sólida, sumando 19 hits frente a los 9 del conjunto de Detroit.
Estos juegos forman parte de la serie de fogueo más significativa en suelo dominicano en décadas, diseñada para preparar al equipo nacional antes de su participación en el torneo global.




