La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, puso fin a cinco días de silencio tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, subrayando que “Italia no está en guerra y no pretende involucrarse”. La líder ultraderechista aclaró que, aunque Washington aún no ha solicitado usar las bases italianas —son ocho con 34.000 militares estadounidenses—, cualquier autorización requerirá la aprobación del Parlamento y se limitará a apoyo logístico, no operativo.
Meloni destacó que Italia planea enviar asistencia militar a los países del Golfo para reforzar su defensa antiaérea, siguiendo ejemplos de Reino Unido, Francia y Alemania. Esta ayuda incluirá sistemas antimisiles y antidrones, y naves militares se desplegarán en Chipre. La decisión también responde a la presencia de unos 100.000 italianos en Oriente Próximo, entre turistas y residentes, de los cuales ya se han repatriado unas 10.000 personas.
El episodio pone en evidencia el menor protagonismo de Italia en la crisis. Durante la ofensiva, el ministro de Defensa, Guido Crosetto, se encontraba en Dubái sin escolta y sin conocimiento previo de los servicios de inteligencia sobre la operación, lo que refleja cómo el Gobierno italiano no fue informado de la acción militar estadounidense. La tradicional imagen de Meloni como puente entre Estados Unidos y la Unión Europea ha perdido fuerza frente a las potencias europeas tradicionales: Reino Unido, Francia y Alemania.
Los ministros de Defensa y Asuntos Exteriores, Guido Crosetto y Antonio Tajani, comparecieron en el Parlamento para explicar la postura del Ejecutivo y votar una resolución que respalde la estrategia del Gobierno. Tajani defendió la lógica de Trump, señalando la amenaza nuclear de Irán, mientras Crosetto detalló el envío de sistemas de defensa aérea a Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, con base en el cuartel militar de Mantua.
Meloni reiteró que la postura italiana será prudente, centrada en gestionar y mitigar los efectos del conflicto sin involucrarse directamente. “Italia no está en guerra con nadie; solo buscamos proteger a nuestros ciudadanos y mantener la estabilidad en una región clave para los abastecimientos internacionales”, concluyó.




