Cuba enfrentará este sábado cortes de energía eléctrica prolongados que podrían dejar hasta el 63 % del país sin suministro simultáneamente, en el momento de mayor demanda durante la tarde‑noche, según datos oficiales de la estatal Unión Eléctrica (UNE) .
La Isla continúa inmersa en una grave crisis energética que se prolonga desde mediados de 2024, con un sistema eléctrico muy debilitado por el desgaste de la infraestructura y la escasez de combustibles. La situación se ha agravado tras una reciente avería en una central termoeléctrica estratégica, que provocó un apagón masivo imprevisto la semana pasada que dejó sin luz a unos seis millones de personas, incluida la ciudad de La Habana.
Déficit de generación y apagones programados
Para este sábado, la UNE proyecta una capacidad de generación de aproximadamente 1,156 megavatios (MW) frente a una demanda máxima estimada en 3,050 MW, lo que da lugar a un déficit cercano a 1,894 MW. Para evitar fallas técnicas desordenadas, las autoridades prevén desconectar selectivamente hasta 1,924 MW de carga, lo cual representa el porcentaje récord de la población afectada.
Causas estructurales y escasez de combustible
El colapso del suministro se explica por múltiples factores:
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Problemas operativos y averías: Actualmente, nueve de las 16 unidades de generación termoeléctrica del país están fuera de servicio por fallas técnicas o mantenimiento, reduciendo significativamente la capacidad de producción energética.
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Falta de combustible para generación distribuida: La generación con motores diésel y fueloil —que históricamente representaba otro gran porcentaje de la matriz energética— permanece sin funcionamiento desde enero debido a la falta de combustible disponible.
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Infraestructura envejecida: Las centrales, muchas con décadas de explotación y poco mantenimiento, operan en condiciones que dificultan su confiabilidad y eficiencia.
Expertos independientes estiman que se necesitarían entre 8 000 y 10 000 millones de dólares para reparar y modernizar el sistema eléctrico nacional y hacerlo más resistente ante estos déficits.
Impactos socioeconómicos
Los apagones han tenido efectos profundos en la economía cubana, que se ha contraído más de un 15 % desde 2020, según datos oficiales. La falta de electricidad afecta desde la producción industrial hasta los servicios básicos y ha sido un factor detonante de protestas sociales en diversas regiones.




