El primer ministro de Grecia, Kyriakos Mitsotakis, advirtió este lunes que Europa no solo debe estar preparada para posibles amenazas militares, sino también para grandes flujos de refugiados que suelen acompañar conflictos como el desatado en Oriente Medio.
El mandatario conservador se expresó durante un discurso en Chipre, junto al presidente chipriota Nikos Christodoulidis y el presidente francés Emmanuel Macron, destacando la necesidad de que los países miembros de la Unión Europea (UE) permanezcan en alerta constante ante acontecimientos geopolíticos y humanitarios.
Amenazas asimétricas y estabilidad en el Mediterráneo
Mitsotakis subrayó que Europa enfrenta “amenazas asimétricas” que incluyen desplazamientos masivos de población. Señaló que el mundo atraviesa una agitación sin precedentes, no solo política y militar, sino también económica, con efectos aún inciertos sobre la energía, la navegación y el comercio.
El primer ministro griego advirtió que la libertad de navegación, esencial para el bienestar de los pueblos, se encuentra actualmente amenazada, y resaltó la necesidad de proteger las rutas marítimas estratégicas.
Refuerzo de la misión naval europea ‘Aspides’
En este contexto, Mitsotakis instó a los países de la UE a incrementar la presencia de buques en la misión naval europea ‘Aspides’, actualmente bajo mando operativo griego, en el mar Rojo, para garantizar la seguridad del comercio marítimo frente a los ataques hutíes. “Participamos pocos países europeos, por lo que debemos demostrar de manera práctica nuestra solidaridad”, afirmó.
Diplomacia y seguridad regional
Sobre el conflicto desatado por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, Mitsotakis reiteró que Grecia ha pedido desde el inicio retomar el camino de la diplomacia. Solicitó a Irán abandonar sus ambiciones nucleares y detener las amenazas hacia Israel y los países del Golfo Pérsico, y rechazó operaciones militares a gran escala en el sur del Líbano.
Finalmente, enfatizó que la seguridad de Chipre, el país de la UE más cercano al conflicto, constituye una prioridad nacional fundamental para Grecia.




