Ankara anunció este lunes el envío de seis cazas F-16 y sistemas de defensa antiaérea a la autoproclamada República Turca del Norte de Chipre (RTNC), una entidad reconocida únicamente por Turquía, como parte de sus esfuerzos por reforzar la seguridad en la región, en el contexto de la guerra en Oriente Medio.
El Ministerio de Defensa turco explicó en un comunicado que la medida tiene como objetivo «incrementar la protección de la República Turca del Norte de Chipre ante los recientes acontecimientos en nuestra zona». Los aviones de combate y los sistemas antiaéreos serán desplegados este mismo lunes y se evaluará la posibilidad de adoptar nuevas acciones según la evolución de la situación.
El anuncio llega después de que Grecia enviara la semana pasada cuatro F-16 a la base de Pafos, en el oeste de Chipre, en respuesta a un ataque con drones iraníes desde Líbano dirigido a la base británica de Akrotiri. El incidente provocó únicamente daños menores en la pista de aterrizaje del complejo militar, según informaron las autoridades locales.
En los días siguientes, los cazas griegos realizaron varias patrullas y el miércoles interceptaron y derribaron dos drones que se aproximaban a la isla. Además, Francia, España, Italia y Reino Unido enviaron buques militares para reforzar la seguridad de Chipre, miembro de la Unión Europea.
Chipre permanece dividida desde 1974, tras la invasión turca del norte de la isla como respuesta a un golpe de Estado promovido por la junta militar griega, que buscaba la unión con Grecia. Actualmente, el sur de la isla alberga la República de Chipre, de mayoría grecochipriota y miembro de la UE, mientras que el norte está controlado por la RTNC, habitada mayoritariamente por turcochipriotas y respaldada únicamente por Turquía, que mantiene allí decenas de miles de soldados.




