El presidente de Emmanuel Macron pidió este miércoles a los líderes del Grupo de los Siete (G7) que impulsen acciones conjuntas para persuadir a otros países de no imponer restricciones a las exportaciones de petróleo y gas, advirtiendo que estas medidas podrían afectar la estabilidad de los mercados energéticos internacionales.
Durante la apertura de la reunión, difundida por las redes del Palacio del Elíseo, el mandatario francés subrayó la necesidad de cooperar con otras naciones para impedir cualquier limitación en el comercio de hidrocarburos que pueda provocar fluctuaciones y mayor incertidumbre en el mercado mundial.
Macron también resaltó los resultados de una “productiva jornada de trabajo” con la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Los 32 países miembros de esta entidad acordaron liberar 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas con el fin de compensar la caída del suministro provocada por la interrupción del tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz.
Según explicó el mandatario, esta medida representa aproximadamente 20 días del volumen de petróleo que normalmente se transporta por esa ruta marítima clave para el comercio energético mundial.
Asimismo, Macron insistió en la importancia de incrementar la producción global y reforzar la cooperación internacional para evitar decisiones que puedan alterar el equilibrio del mercado.
En la reunión también participaron el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. El líder francés destacó la necesidad de una coordinación estrecha entre los miembros del G7 para garantizar que la libertad de navegación se restablezca lo antes posible.
Este encuentro forma parte de una serie de reuniones dentro del bloque, luego de que el lunes se reunieran los ministros de Finanzas y el martes los responsables de Energía, con el objetivo de coordinar estrategias frente a la situación energética internacional.




