WhatsApp presentó este miércoles su nueva función de cuentas administradas por padres o tutores, diseñada para que los preadolescentes puedan usar la aplicación de mensajería de forma segura bajo supervisión adulta. Estas cuentas permitirán a los responsables configurar y limitar la experiencia del menor a mensajes y llamadas, integrando controles parentales más estrictos.
Según informó la compañía, estas cuentas se desplegarán a nivel global en los próximos meses e incluyen ajustes predeterminados de seguridad, opciones de supervisión y herramientas que permiten a los adultos guiar a los niños durante sus primeras interacciones en WhatsApp. En Estados Unidos, esta función estará disponible para menores a partir de 13 años.
Configuración y supervisión
Para crear una cuenta de este tipo, los padres o tutores deben vincular la cuenta del menor a su propio dispositivo de WhatsApp, utilizando ambos teléfonos simultáneamente. Una vez configurada, el adulto podrá controlar quién puede comunicarse con el menor, decidir a qué grupos puede unirse y revisar las solicitudes de contacto de personas desconocidas.
Todos los ajustes de privacidad y controles parentales estarán protegidos por un PIN exclusivo para padres, garantizando que solo ellos puedan modificar la configuración y adaptar la experiencia de uso según las necesidades de su familia.
WhatsApp asegura que todas las conversaciones personales permanecerán cifradas de extremo a extremo, lo que significa que ni la compañía ni terceros podrán acceder a los mensajes o llamadas.
Implementación y contexto
La empresa de mensajería, propiedad de Meta, indicó que las nuevas cuentas se irán activando gradualmente a lo largo de este año, y que recibirán retroalimentación de las familias para mejorar la seguridad y privacidad de la aplicación.
Este anuncio llega días después de que Instagram, también propiedad de Meta, informara que empezará a notificar a los padres si sus hijos buscan repetidamente términos relacionados con autolesiones o suicidio, medida que se implementará inicialmente en Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Canadá, y se extenderá a otras regiones a finales de año.




