Estados Unidos anunció una autorización temporal para que países puedan adquirir petróleo procedente de Rusia que ya se encuentra en tránsito marítimo. La medida busca contener el fuerte incremento de los precios del crudo provocado por el conflicto en Irán y la tensión en el mercado energético internacional.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, informó que esta flexibilización de sanciones permitirá que cargamentos de petróleo ruso que ya están en buques puedan venderse y entregarse en el mercado mundial. La autorización estará vigente únicamente hasta el 11 de abril, y según estimaciones oficiales podría liberar cientos de millones de barriles al mercado.
La decisión del gobierno del presidente Donald Trump llega en un momento en que el precio del barril de crudo ha superado los 100 dólares, impulsado por la guerra y las interrupciones en el tránsito de petróleo por el estratégico Estrecho de Ormuz.
Días antes, Washington ya había concedido a India un permiso especial de 30 días para comprar petróleo ruso que permanecía retenido en el mar. Ahora la autorización se amplía a nivel global con el objetivo de aliviar la presión sobre los mercados.
EE. UU. prevé beneficios por el aumento del crudo
El presidente Trump señaló que el incremento del precio del petróleo podría traducirse en mayores ingresos para su país, destacando que Estados Unidos es actualmente el mayor productor mundial de crudo. El mandatario también reiteró que su principal objetivo sigue siendo frenar el programa nuclear iraní en medio del conflicto que involucra a Israel.
El encarecimiento del petróleo también favorece a productores de hidrocarburos más costosos de extraer, como los obtenidos mediante fractura hidráulica en Estados Unidos o las arenas bituminosas explotadas en Canadá.
Rusia considera positiva la medida
Desde Moscú, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, valoró positivamente la decisión estadounidense y aseguró que contribuirá a estabilizar el mercado energético mundial.
Peskov afirmó que sin grandes volúmenes de petróleo ruso es difícil equilibrar la oferta global, aunque recordó que Washington ha dejado claro que no planea eliminar completamente las sanciones contra el crudo ruso.
La medida se produce en medio de una creciente preocupación internacional por las interrupciones en las cadenas de suministro de petróleo y gas, mientras el conflicto en Oriente Medio continúa generando volatilidad en los mercados energéticos.




