El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, informó este sábado sobre un bombardeo masivo por parte de fuerzas rusas que afectó la región de Kiev y las ciudades de Sumi, Járkov, Dnipró y Mikolaiv, dejando un saldo de siete fallecidos, cuatro de ellos en la capital.
Según Zelenski, el principal objetivo del ataque fue el sector energético de Kiev, aunque también se reportaron daños en edificios residenciales, escuelas y empresas civiles. “Mis condolencias a los familiares y amigos de las víctimas. Muchos resultaron heridos y aún buscan asistencia médica”, señaló el mandatario en su cuenta de Telegram.
En Járkov, el jefe regional Oleg Sinegubov confirmó la muerte de una persona y 11 heridos, incluidos dos niños. En Jersón, al sur del país, se registró un fallecido y siete heridos, con daños a edificios administrativos, establecimientos de comida y torres de telecomunicaciones, informó el gobernador Alexander Prokudin.
En Zaporiyia, otra persona murió y una más resultó herida por los ataques, según el jefe de la administración militar regional, Iván Fédorov.
Zelenski indicó que Rusia utilizó alrededor de 430 drones y un número significativo de misiles, de los cuales las defensas ucranianas lograron interceptar 58 de 68 proyectiles lanzados. El presidente destacó la necesidad urgente de reforzar la defensa aérea y que los aliados cumplan sus compromisos de suministro de misiles.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia informó que sus sistemas antiaéreos derribaron 134 drones ucranianos en distintas regiones, incluyendo Crimea y zonas fronterizas como Briansk y Bélgorod. La ofensiva ucraniana ha alcanzado instalaciones estratégicas rusas, incluida una planta de microchips en Briansk, donde murieron siete personas, lo que llevó al presidente Vladímir Putin a dedicar una reunión del Consejo de Seguridad a la protección de infraestructuras críticas.




