El Gobierno de Estados Unidos, bajo la dirección del presidente Donald Trump, anunció una recompensa de diez millones de dólares para quienes proporcionen datos sobre algunos de los principales dirigentes de Irán, en medio de la ofensiva estadounidense e israelí en Oriente Medio, que ya cumple 16 días.
A través del programa Recompensas por la Justicia, el Departamento de Estado indicó en su sitio web que la oferta se dirige a quienes den información sobre los líderes clave del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) y sus distintas divisiones. “Estas personas lideran y coordinan diversos componentes del CGRI, que organiza y ejecuta actos terroristas a nivel global”, afirma la dependencia estadounidense.
Desde 2019, el CGRI fue declarado Organización Terrorista Extranjera por Estados Unidos, responsabilizándolo de múltiples ataques contra ciudadanos e instalaciones estadounidenses. Según el Departamento de Estado, esta fuerza ha tenido un papel central en la política exterior de Irán desde su creación en 1979.
Entre los nombres incluidos en la lista figura Mojtaba Jameneí, hijo del fallecido líder supremo Alí Jameneí, asesinado el 28 de febrero en Teherán, y actual líder supremo del país. También están Ali Larijani, jefe de seguridad nacional, y Ali Asghar Hejazi, exjefe de gabinete del ayatolá.
Sobre la salud del nuevo líder, el secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, señaló que podría estar herido y con desfiguraciones. Sin embargo, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araqchi, desmintió estas afirmaciones, asegurando que Jameneí cumple con sus funciones según la Constitución y mantiene contacto con la ciudadanía.
Esta medida refleja la intención de la administración Trump de involucrarse directamente en la política de sucesión iraní, similar a lo ocurrido en Venezuela.




