El Gobierno de Israel aseguró este martes que llevó a cabo una operación aérea en la que habría sido abatido Ali Lariyani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán y una de las figuras más influyentes dentro del aparato político del país.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, informó que el ataque formó parte de una ofensiva dirigida contra infraestructuras estratégicas del régimen iraní. Según indicó, Lariyani fue “neutralizado” durante los bombardeos nocturnos, junto con otros altos mandos.
Por su parte, la oficina del primer ministro Benjamín Netanyahu confirmó que la acción respondió a una orden directa para actuar contra líderes clave del gobierno iraní, en medio de la creciente tensión entre ambos países.
Además de Lariyani, las autoridades israelíes también dieron por muerto a Gholamreza Soleimani, jefe de la milicia paramilitar Basij, vinculada a la Guardia Revolucionaria. De acuerdo con fuentes militares, la operación fue ejecutada con apoyo de inteligencia y mediante un despliegue aéreo de gran escala.
Los ataques impactaron distintos puntos estratégicos en Teherán, así como en Shiraz y Tabriz, donde se reportaron daños en instalaciones de seguridad y centros operativos.
Lariyani, nacido en 1958, contaba con una amplia trayectoria política. Fue presidente del Parlamento iraní durante más de una década y ocupó cargos relevantes dentro de la Guardia Revolucionaria. Su última aparición pública se produjo recientemente en una manifestación en la capital iraní, en la que expresó rechazo a las amenazas externas contra su país.
Las autoridades israelíes señalaron que las operaciones militares continúan con el objetivo de debilitar la capacidad estratégica de Irán, especialmente en materia de armamento y lanzamiento de misiles. Entretanto, el contexto regional se mantiene en alta tensión ante el riesgo de una mayor escalada del conflicto.




