El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que no teme que una eventual incursión militar terrestre en Irán derive en un “nuevo Vietnam”, en el marco de la ofensiva que ya alcanza su decimoctavo día.
“No tengo miedo de nada”, declaró Trump en el Despacho Oval al ser consultado por periodistas sobre el riesgo de que la operación conjunta con fuerzas israelíes en Oriente Medio se convierta en un conflicto prolongado y estancado.
La conclusión de la intervención en Irán sigue siendo incierta, lo que refuerza la posibilidad de un despliegue terrestre. Ante ello, Teherán advirtió a Washington sobre las consecuencias de que sus tropas ingresen en territorio iraní.
El viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Saeed Khatibzadeh, subrayó este lunes en una entrevista con Sky News: “Solo lean lo que pasó en Vietnam”. Khatibzadeh recordó que aquellos que arrastraron a Estados Unidos a la guerra también podrían conducirlo a un callejón sin salida.
La mención a Vietnam no solo evoca el envío de tropas estadounidenses al terreno, sino también la incertidumbre sobre la duración de la operación en Irán. En los primeros días del conflicto, Trump estimó que la intervención podría durar entre cuatro y cinco semanas, aunque más tarde señaló que su final era inminente, sin precisar fechas.
El conflicto ya genera repercusiones económicas, con un incremento en los precios del petróleo debido al cierre del estrecho de Ormuz, y aumenta la inquietud de los mercados ante la posibilidad de que la crisis se prolongue.




