El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó este jueves que Cuba podría experimentar un cambio de régimen gradual, describiéndolo como un proceso “a cámara lenta”, en medio de transformaciones políticas en la región.
En una entrevista con Fox Business, Bessent indicó que la salida de Nicolás Maduro de Venezuela podría abrir la posibilidad de una transición progresiva en la isla caribeña, aunque subrayó que no se trataría de un cambio inmediato ni abrupto.
Estas declaraciones se dan tras el rechazo de la Casa Blanca y del secretario de Estado, Marco Rubio, a un reportaje del New York Times que sugería que el gobierno estadounidense busca la salida del presidente cubano, Miguel Díaz‑Canel, sin exigir un cambio de régimen formal. Rubio calificó el artículo como “información falsa” y criticó la difusión de noticias inexactas en medios estadounidenses.
Además, Bessent abordó la política internacional, calificando a Irán como un “terrible patrocinador del terrorismo global” y asegurando que su capacidad militar se encuentra disminuida. También mostró optimismo respecto a una resolución a corto o medio plazo del conflicto entre Rusia y Ucrania, anticipando que los precios de la energía podrían disminuir.
Reacciones en Cuba y Latinoamérica
En La Habana, voceros del Gobierno cubano rechazaron las declaraciones de Bessent, señalando que Cuba seguirá su camino soberano y calificando la previsión de “intromisión en asuntos internos”. Por su parte, organizaciones sociales y opositoras en la isla se mostraron cautelosas, reconociendo la complejidad de prever un cambio político en medio de la crisis económica.
En América Latina, algunos gobiernos expresaron preocupación por la retórica estadounidense, mientras que analistas políticos advierten que estas declaraciones podrían influir en la percepción internacional sobre la estabilidad cubana y en futuras negociaciones bilaterales.
Cuba atraviesa desde hace seis años una crisis económica y social profunda, agravada por el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, política que la ONU ha calificado como contraria al derecho internacional.




