La Dirección de Ciberseguridad de la Policía Nacional (Dicat) en la República Dominicana advirtió sobre los tres métodos de ciberataque más frecuentes utilizados por delincuentes digitales para robar información, dinero o tomar control de dispositivos. Estos ataques, respaldados también por reportes internacionales como el Verizon Data Breach Investigations Report (DBIR), la Anti-Phishing Working Group (APWG) y firmas de seguridad como Fortinet, siguen siendo altamente efectivos por explotar errores humanos y brechas básicas de seguridad.
Los tres ataques más comunes en 2026
1. Malware: software malicioso que infecta dispositivos
El malware es uno de los métodos más peligrosos y extendidos. Incluye virus, troyanos, spyware y ransomware, programas diseñados para infiltrarse en celulares, computadoras o tabletas.
Su objetivo puede variar: robar información personal, espiar la actividad del usuario o bloquear archivos para exigir un rescate (ransomware). De acuerdo con informes de ciberseguridad recientes, este último tipo representa una parte significativa de las brechas de seguridad más graves a nivel global.
Los atacantes suelen distribuirlo mediante descargas falsas, enlaces maliciosos, archivos adjuntos o dispositivos USB infectados.
2. Phishing: suplantación de identidad para robar datos
El phishing es actualmente el ataque más utilizado a nivel mundial. Consiste en engañar a las víctimas mediante correos electrónicos, mensajes de texto, WhatsApp o sitios web falsos que imitan bancos, empresas o contactos conocidos.
El objetivo es que la persona entregue contraseñas, códigos de verificación o datos bancarios sin sospechar el fraude. Según organizaciones especializadas en ciberseguridad, se registran millones de intentos mensuales en todo el mundo.
En la República Dominicana, las autoridades lo identifican como la principal amenaza digital para usuarios de banca y servicios en línea.
3. Ingeniería social: la manipulación psicológica
Este tipo de ataque no depende de programas informáticos, sino de la manipulación emocional y psicológica de las personas.
Los delincuentes se hacen pasar por empleados de bancos, técnicos o contactos confiables para persuadir a la víctima de que revele información sensible o haga clic en enlaces peligrosos.
Expertos internacionales señalan que este método suele ser el punto de partida de muchos ataques más complejos, como el phishing o la instalación de malware.
Cómo protegerse ante estos ataques
Las autoridades recomiendan adoptar medidas básicas de seguridad digital:
- Usar contraseñas seguras, únicas y preferiblemente con gestores de contraseñas
- Activar la autenticación en dos pasos (2FA)
- No abrir enlaces ni archivos sospechosos
- Mantener dispositivos y aplicaciones actualizadas
- Verificar siempre remitentes, números y direcciones web
Además, la Policía Nacional exhorta a los ciudadanos a reportar cualquier intento de fraude o ataque a través del sistema de emergencias 911 o la unidad especializada en delitos tecnológicos.
¿Por qué estos ataques siguen creciendo en República Dominicana?
El aumento del uso de banca digital, pagos móviles y redes sociales ha incrementado la exposición de los usuarios. Se estima que más del 70 % de los adultos utiliza servicios financieros digitales, lo que convierte al país en un objetivo atractivo para estafadores.
Uno de los métodos más comunes es el phishing vía WhatsApp y SMS, debido a la rapidez con la que los usuarios abren mensajes sin verificar su autenticidad. A esto se suma el uso frecuente de contraseñas débiles o repetidas en múltiples plataformas, lo que facilita el acceso a varias cuentas con un solo robo de credenciales.
Qué hacer si eres víctima de un ataque
En caso de fraude o intrusión, los expertos recomiendan actuar de inmediato:
- Cambiar todas las contraseñas desde un dispositivo seguro
- Activar medidas de seguridad adicionales como 2FA
- Contactar al banco para bloquear cuentas o transacciones
- Guardar evidencia (capturas, correos, mensajes)
- Presentar denuncia ante la unidad de delitos tecnológicos de la Policía Nacional
En muchos casos, la rapidez en la reacción puede permitir recuperar parte o la totalidad del dinero perdido gracias a los protocolos de seguridad financiera y la cooperación con las autoridades.




