El hijo de la princesa noruega Mette-Marit, Marius Borg Høiby, enfrenta un juicio en Oslo por varios delitos graves, incluidos cuatro casos de violación. Este jueves, su defensa solicitó que se le absuelva de los cargos más serios, aunque manifestó su disposición a asumir una condena reducida por otros ilícitos reconocidos.
Los abogados de Høiby —producto de una relación de la princesa antes de su matrimonio con el príncipe heredero Haakon— informaron que el joven de 29 años acepta una pena de un año y seis meses por delitos admitidos, como transporte de marihuana y amenazas.
La Fiscalía había solicitado anteriormente siete años y siete meses de prisión para Høiby, quien enfrenta un total de 40 acusaciones: además de las violaciones, se le imputan conductas sexuales vejatorias, agresiones, amenazas, infracciones graves a la ley de drogas, daños a la propiedad, alteración del orden público y delitos de tránsito.
«No existen pruebas que indiquen que Marius pueda ser condenado por los cuatro casos de violación», afirmó el abogado Petar Sekulic, según reportó la televisión pública noruega NRK.
Durante el proceso, Høiby defendió que las relaciones fueron consentidas y negó haber filmado a mujeres sin su permiso o maltratado a una expareja. En caso de ser hallado culpable de todos los cargos, la defensa solicitó que la pena se reduzca a cinco o seis años.
El juicio, iniciado el 3 de febrero y programado para concluir este jueves, cuenta con estrictas restricciones mediáticas, incluyendo la prohibición de mostrar imágenes del acusado y limitar la difusión de testimonios y pruebas.
Høiby ha reconocido previamente tener problemas con el alcohol y otras sustancias, además de padecer trastornos psicológicos.




