El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este sábado que ordenará ataques contra infraestructuras energéticas de Irán si ese país no reabre completamente el paso por el Estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas.
A través de un mensaje publicado en su red Truth Social, el mandatario estadounidense afirmó que, de no cumplirse la exigencia, su gobierno “atacará y arrasará” centrales eléctricas iraníes, comenzando por las de mayor capacidad.
La advertencia se produce en un contexto de creciente tensión en la región, luego de que el Ejército estadounidense informara recientemente que logró debilitar la capacidad militar de Irán para amenazar la navegación en el estrecho, tras bombardear instalaciones subterráneas utilizadas para almacenar misiles antibuque y equipos estratégicos.
El Estrecho de Ormuz es considerado un punto clave para el comercio energético global, ya que por esa vía marítima transita aproximadamente el 20 % de las exportaciones mundiales de petróleo. La reducción del tráfico de buques en la zona, derivada del conflicto, ha contribuido al alza en los precios internacionales del crudo.
En las últimas semanas, fuerzas vinculadas a Irán han intentado obstaculizar el paso de embarcaciones, especialmente aquellas relacionadas con intereses de Estados Unidos y sus aliados, lo que ha intensificado la crisis en la región.
Trump también ha instado a países aliados, incluyendo miembros de la OTAN y naciones asiáticas como Japón y Corea del Sur, a sumarse a las labores de seguridad en el estrecho, aunque hasta el momento no se han concretado compromisos militares adicionales.
En declaraciones previas, el mandatario dejó claro que no contempla un acuerdo con Irán en el corto plazo, asegurando que su administración mantiene una posición de fuerza en el conflicto. La guerra en la región, que se acerca a su primer mes, continúa elevando las tensiones geopolíticas y generando incertidumbre en los mercados internacionales.




