La tensión en Oriente Medio se intensificó este domingo tras nuevas advertencias de Irán, que aseguró estar dispuesto a cerrar el estrecho de Ormuz y ejecutar represalias contra intereses de Estados Unidos en la región, en respuesta al ultimátum emitido por el expresidente Donald Trump.
El conflicto, que involucra también a Israel, continúa escalando con ataques aéreos y amenazas cruzadas, elevando la preocupación internacional por sus posibles consecuencias económicas y humanitarias.
Ormuz, punto clave del conflicto
Irán advirtió que podría cerrar completamente el estrecho de Ormuz, una vía por la que transita cerca del 20 % del petróleo mundial, si Washington ejecuta ataques contra sus infraestructuras energéticas, particularmente las centrales eléctricas.
Entre las posibles medidas anunciadas por autoridades iraníes figuran ataques a instalaciones en Israel, acciones contra intereses estadounidenses en la región y ofensivas contra países que alberguen bases militares de EE. UU.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó que su país responderá con firmeza ante cualquier agresión y defendió que el paso marítimo “está abierto para todos, excepto para quienes violen su soberanía”.
El aumento de la tensión ya impacta los mercados internacionales: el precio del petróleo Brent superó los 112 dólares por barril, su nivel más alto desde 2022.
Estados Unidos mantiene todas las opciones
Desde Washington, autoridades estadounidenses señalaron que no descartan ninguna medida. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, aseguró que las capacidades militares iraníes están debilitadas, pero advirtió que incluso el despliegue de tropas podría estar sobre la mesa.
Bessent también sugirió que una escalada militar podría formar parte de una estrategia para forzar una eventual desescalada del conflicto.
Ofensiva israelí y tensión en Líbano
Por su parte, Israel intensificó sus operaciones militares con bombardeos sobre Teherán, así como en el sur del Líbano, donde atacó infraestructuras clave, incluyendo puentes sobre el río Litani y carreteras estratégicas, dejando aisladas varias zonas.
El presidente libanés, Joseph Aoun, calificó estas acciones como una violación a la soberanía nacional y advirtió que podrían ser el preludio de una invasión terrestre.
Mientras tanto, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró que su país está avanzando en la ofensiva y llamó a otras naciones a sumarse a la confrontación contra Irán.
Aumento de víctimas y crisis humanitaria
El conflicto ha provocado un aumento significativo en el número de víctimas en la región. En Irán, se reportan miles de fallecidos, incluyendo un alto número de civiles y menores de edad, aunque las cifras varían según las fuentes.
En Líbano, la violencia ha dejado más de mil muertos y cientos de miles de desplazados, mientras que en Israel también se han registrado víctimas mortales tras ataques con misiles.
Llamado internacional a la paz
En medio de la escalada, el papa Francisco condenó la guerra, calificándola como un “escándalo para la humanidad”, y exhortó a un cese inmediato de las hostilidades.




