La estrella de los Los Angeles Lakers, LeBron James, alcanzó este sábado un nuevo hito en su histórica carrera al convertirse en el jugador con más partidos disputados en la historia de la NBA, tras llegar a 1,612 encuentros en temporada regular.
Con 41 años y en su temporada número 23 en la liga, James supera así la marca del exjugador Robert Parish, consolidando otra cifra récord en un palmarés donde ya figuraba como máximo anotador histórico de la competición.
El registro se produjo durante el partido entre los Lakers y los Orlando Magic, en el que el veterano alero volvió a demostrar su vigencia competitiva en una liga cada vez más exigente físicamente.
Una carrera marcada por la longevidad y la excelencia
James igualó previamente la marca de Parish en un encuentro anterior ante el Miami Heat, donde firmó además un triple-doble en una actuación que volvió a destacar su impacto integral en el juego.
Compañeros de equipo como Austin Reaves han resaltado la capacidad del jugador para mantenerse en un nivel de élite durante más de dos décadas, en un contexto en el que la mayoría de los atletas profesionales experimentan un descenso de rendimiento mucho antes.
Más allá de este récord, el estadounidense también ostenta otras marcas históricas, incluyendo la mayor cantidad de puntos anotados en la NBA y la racha más larga de partidos consecutivos anotando al menos 10 puntos.
Preparación física y mental como clave del éxito
El propio James ha insistido en que su enfoque no ha estado centrado en perseguir récords específicos, sino en sostener un nivel de rendimiento constante a lo largo de los años. Su disciplina en la preparación física y la gestión del cuerpo ha sido señalada como uno de los factores clave de su longevidad deportiva.
En total, sumando temporada regular y playoffs, el jugador acumula más de 1,900 partidos en su carrera profesional, una cifra que lo coloca muy por encima de otras leyendas del baloncesto como Kareem Abdul-Jabbar y Robert Parish.
Un legado en expansión
El nuevo récord refuerza el estatus de LeBron James como una de las figuras más influyentes en la historia del baloncesto, no solo por sus logros estadísticos, sino también por su capacidad de mantenerse competitivo en la élite durante más de dos décadas.
Su continuidad en la NBA sigue ampliando un legado que ya es considerado uno de los más completos del deporte profesional moderno.




