La icónica cantante Céline Dion volverá a subirse al escenario en otoño de 2026 con una serie de presentaciones en París, ciudad donde se presentó por última vez en 2024. Este esperado regreso cobra especial relevancia, ya que la artista canadiense, de 57 años y originaria de Charlemagne (Quebec), enfrenta una rara enfermedad neurológica incurable que la había mantenido alejada de los escenarios.
La capital francesa ya comenzó a mostrar pistas del regreso de la estrella con misteriosos carteles que incluyen títulos de algunos de sus mayores éxitos, como Power of Love y Pour Que tu M’aimes Encore, según informó el diario Le Parisien.
Los conciertos se realizarán en La Défense Arena, con capacidad para 40,000 espectadores, y las fechas exactas se anunciarán próximamente. Según el diario La Presse de Quebec, se esperan dos funciones por semana entre septiembre y octubre de 2026.
Un regreso cargado de emoción
Será la primera vez que Dion actúe en vivo desde su impresionante interpretación de Hymne à l’Amour, de Édith Piaf, desde lo alto de la Torre Eiffel, durante la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos el 26 de julio de 2024.
Este retorno se produce después de que Dion tuviera que cancelar su gira mundial Courage World Tour debido al síndrome de la persona rígida (SPR), una enfermedad neurológica poco frecuente que provoca rigidez progresiva en los músculos, pies y manos, y que también afecta sus cuerdas vocales.
La cantante ha compartido los desafíos de su enfermedad en el documental I Am Céline Dion (2024), mostrando cómo realiza un intenso trabajo diario para controlar sus músculos y mantenerse activa, incluso para actividades básicas como caminar.
El último gran concierto en solitario de Dion tuvo lugar en Nueva York en la primavera de 2020, dentro de una gira que se vio interrumpida por la pandemia de COVID-19 y que no pudo continuar debido a sus problemas de salud.
El regreso de Céline Dion promete ser un acontecimiento inolvidable para sus seguidores, quienes podrán volver a disfrutar de su poderosa voz y su inconfundible presencia escénica.




