El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, informó este jueves que Estados Unidos no notificó a sus aliados sobre un ataque contra Irán debido a motivos de seguridad y para evitar posibles filtraciones.
Rutte explicó que el presidente estadounidense, Donald Trump, decidió mantener la operación en secreto, lo que generó cierta frustración entre los países europeos por la demora en responder a su solicitud de apoyo para garantizar la apertura de las rutas marítimas durante la ofensiva.
“El presidente Trump quería asegurarse de que nadie supiera lo que ocurriría aquel sábado. Lo entiendo perfectamente; no lo critico, pero esto implica que Europa tarda en organizarse, lo que conlleva riesgos”, señaló Rutte durante la presentación del Informe Anual de la OTAN 2025.
A pesar de la falta de aviso inicial, más de 30 naciones, incluyendo Reino Unido, Francia, Italia, Alemania, Japón y Países Bajos, se han comprometido a reunirse para coordinar acciones y garantizar la libre navegación en las rutas estratégicas de Oriente Medio, cumpliendo así la solicitud del mandatario estadounidense.
Rutte enfatizó que la OTAN mantiene firme su posición de impedir que Irán adquiera capacidades nucleares o misilísticas, recordando que los programas armamentísticos iraníes representan una amenaza creciente para los aliados.




