El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, condenado por planear un golpe de Estado, recibió este viernes el alta médica después de permanecer dos semanas hospitalizado por una neumonía grave. Tras su salida del hospital, comenzó a cumplir 90 días de arresto domiciliario, según lo ordenado por la Corte Suprema.
El líder ultraderechista de 71 años permanecerá en su domicilio en Brasilia durante los próximos tres meses, período tras el cual el Supremo evaluará si mantiene la medida o lo devuelve a prisión. Durante su ingreso en el Hospital DF Star desde el 13 de marzo, Bolsonaro fue trasladado de urgencia desde la cárcel debido a una neumonía bilateral bacteriana provocada por un episodio de broncoaspiración. Estuvo varios días en la unidad de cuidados intensivos y, según los médicos, su estado mejoró de forma progresiva hasta no presentar signos de infección aguda.
El tratamiento continuará en casa, con medicación oral, sesiones de fisioterapia motora y rehabilitación cardiopulmonar, según informó Brasil Caiado, uno de los médicos del expresidente.
La prisión domiciliaria es “temporal” y con estrictas restricciones: Bolsonaro deberá usar tobillera electrónica, no podrá utilizar el teléfono ni las redes sociales, y solo podrá recibir visitas de sus abogados, médicos y sus hijos. La medida se adoptó tras los pedidos de su familia y aliados políticos, quienes alegaron la necesidad de un arresto “humanitario” por su delicado estado de salud.
El exmandatario, que cumple una condena de 27 años por liderar un complot golpista tras perder las elecciones de 2022 ante el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva, ha sufrido diversos problemas médicos desde la puñalada que recibió durante la campaña electoral de 2018, incluyendo crisis recurrentes de hipo que provocan vómitos y que estarían detrás de su última neumonía.
Durante sus aproximadamente 100 días de reclusión desde noviembre pasado, Bolsonaro fue trasladado al hospital en tres ocasiones: una para una intervención abdominal, otra tras un accidente en su celda, y la última por la neumonía que motivó su alta y el inicio del arresto domiciliario.




