La presidenta electa de Costa Rica, Laura Fernández, anunció que su gobierno incorporará elementos del modelo de seguridad aplicado por Nayib Bukele en El Salvador, con el objetivo de fortalecer la lucha contra el crimen organizado en el país, mientras se garantiza el respeto a los derechos humanos y las garantías legales de la población.
En una entrevista con DW Noticias, Fernández explicó que la principal meta de su administración será cortar las comunicaciones entre líderes de bandas criminales y el exterior desde las cárceles. La mandataria señaló que actualmente los reclusos condenados por narcotráfico y otros delitos continúan operando desde prisión debido a la falta de controles efectivos. “Admiro cómo lograron, mediante una cárcel de máxima seguridad, desconectar y desarticular a las bandas criminales en El Salvador”, afirmó.
Fernández subrayó que, aunque se tomarán medidas inspiradas en el modelo salvadoreño, Costa Rica mantendrá intactas las garantías constitucionales y descartó promover detenciones sin respaldo judicial, respondiendo así a las críticas internacionales sobre posibles violaciones de derechos humanos.
La presidenta entrante también destacó que la protección de los derechos de las víctimas será prioritaria, criticando que en algunos sistemas los derechos de los criminales reciben más atención que los de quienes han sufrido delitos. Señaló que familiares de víctimas muchas veces deben costear sus propios abogados, mientras que los acusados reciben apoyo estatal y asesoría profesional.
El modelo salvadoreño, basado en la “mano dura” contra los infractores de la ley, utiliza la megacárcel CECOT para confinar a miles de presuntos pandilleros. Gracias a esta estrategia, El Salvador logró reducir significativamente la tasa de homicidios y obtuvo altos niveles de aprobación para su presidente, apoyado además por una intensa comunicación en redes sociales.
Costa Rica, conocida por su estabilidad y democracia, enfrenta actualmente retos crecientes en seguridad ciudadana y lucha contra el crimen organizado, lo que ha llevado al gobierno electo a buscar soluciones basadas en experiencias exitosas de la región.




