Los Ángeles, CA – Más de 80 manifestantes fueron arrestados durante las protestas del movimiento «No Kings» contra el presidente Donald Trump, llevadas a cabo en varias ciudades de Estados Unidos, entre ellas Los Ángeles, Denver, Portland y Dallas, según informaron autoridades locales este domingo.
Los mayores arrestos se registraron en Los Ángeles, donde medios como Los Angeles Times reportaron más de 70 detenciones, mientras que NBC informó de al menos seis docenas. La concentración reunió a decenas de miles de personas en el centro de la ciudad, donde algunos participantes lanzaron piedras, botellas y fragmentos de concreto hacia la policía.
Aunque la mayoría de la manifestación fue pacífica, el Departamento de Policía de Los Ángeles emitió una orden de dispersión, usando gas lacrimógeno y balas de pimienta para controlar a los manifestantes frente al Centro Metropolitano de Detención. Bill Essayli, asistente de la fiscal general en el distrito central de California, declaró que los agentes federales comenzaron a arrestar a quienes atacaron al personal de seguridad, y que estos actos fueron registrados en video.
En otras ciudades, se reportaron ocho arrestos en Denver (Colorado), al menos dos en Portland (Oregón) y uno en Dallas (Texas).
Durante la jornada, algunos simpatizantes de Trump se enfrentaron verbalmente a los manifestantes cerca de Mar-a-Lago, la residencia del presidente en Florida, aunque no se reportaron agresiones físicas.
La tercera edición del movimiento «No Kings» congregó aproximadamente a 8 millones de personas en más de 3.300 protestas a lo largo de los 50 estados. Los participantes denunciaron la “guerra ilegal” de Trump en Irán, que ha provocado aumento de combustibles e inflación, y criticaron los presuntos abusos del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE).
La coalición organizadora, integrada por más de 400 grupos como Amnistía Internacional, Indivisible, sindicatos y la ACLU, aseguró que esta movilización superó en tamaño a las anteriores ediciones de octubre y junio de 2025. La manifestación más concurrida se registró en Mineápolis (Minnesota), donde la indignación nacional contra ICE y la Patrulla Fronteriza aumentó tras la muerte de los ciudadanos estadounidenses Renee Good y Alex Pretti en enero.




