El Gobierno de Haití informó este jueves un incremento significativo en los precios de los combustibles, acompañado de una serie de medidas de austeridad destinadas a enfrentar la escalada de los costos internacionales de los productos petrolíferos. La decisión se produce en un contexto de creciente inseguridad, especialmente en las zonas rurales del país.
Según comunicaron los ministerios de Economía y Finanzas y de Comercio e Industria, los nuevos precios quedan establecidos de la siguiente manera:
- Gasolina: de 570 gourdes (4,38 dólares) a 725 gourdes por galón (5,57 dólares).
- Gasóleo: de 620 gourdes (4,76 dólares) a 850 gourdes (6,53 dólares).
- Keroseno: de 615 gourdes (4,73 dólares) a 845 gourdes (6,50 dólares).
El ajuste se da pocas horas después de que el Gobierno anunciara medidas para reducir el gasto público frente a la subida global de los precios de los combustibles, derivada de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Entre las disposiciones destacan la prohibición de adquirir nuevos vehículos y la reducción de los créditos para combustible asignados a las instituciones públicas, con el objetivo de mantener la estabilidad económica y asegurar la continuidad de los servicios esenciales.
Impacto en el transporte público
El incremento de los combustibles no se acompañó aún de la definición de nuevas tarifas en el transporte público, lo que podría generar conflictos entre conductores y pasajeros. En situaciones anteriores, cuando se incrementan los precios del petróleo, los transportistas suelen duplicar o incluso triplicar las tarifas, generando un efecto inmediato en el costo de la vida.
La última modificación en los precios de los combustibles en Haití se remonta a septiembre de 2022, durante el mandato del entonces primer ministro Ariel Henry. Como país 100 % importador de petróleo, cualquier variación en los precios internacionales tiende a repercutir en todos los productos y servicios del mercado local, por lo que se espera un incremento generalizado en los próximos días.
Las autoridades subrayan que estas medidas buscan equilibrar las finanzas públicas y limitar el impacto de la crisis internacional en la economía haitiana, aunque los ciudadanos y sectores productivos se preparan para enfrentar un aumento en el costo de vida.




