El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció este miércoles un conjunto de medidas destinadas a mitigar los efectos inflacionarios derivados de la guerra en Irán, al tiempo que acusó al Banco de la República, autoridad monetaria del país, de alinearse con la oposición al incrementar la tasa de interés al 11,25 %.
«Colombia debe iniciar ya un plan de mitigación de los efectos de la guerra del Medio Oriente, como lo hace el mundo, frente a un Banco de la República que no es independiente sino de oposición y que va de frente contra la producción y el empleo», señaló Petro en su cuenta de X.
El banco central justificó el aumento de cien puntos básicos, que elevó la tasa de interés del 10,25 % al 11,25 %, argumentando que «las expectativas de inflación total continúan elevadas» y que la guerra en Irán compromete «el crecimiento y la estabilidad de la economía mundial».
Petro calificó esta decisión como «inconstitucional», argumentando que la medida busca frenar la economía y el bienestar alcanzado durante su gobierno. En respuesta, propuso soluciones orientadas a proteger la producción y los empleos, al tiempo que se controla la inflación por el impacto del alza en los precios de fertilizantes y combustibles.
Principales medidas propuestas por el Gobierno
- Implementar una política de construcción de viviendas con tasas de interés muy bajas para la población de menores ingresos.
- Aprovechar edificios desocupados o subutilizados en centros urbanos para que cumplan una función social.
- Incrementar el crédito disponible para la economía popular.
- Ampliar la inversión obligatoria de los bancos en el sector productivo.
- Agilizar la reforma agraria.
- Fomentar la autorregulación en el consumo de combustibles como paso inicial hacia el uso de energía eléctrica y energía limpia autogenerada.
«Es necesario reducir la demanda de gas, gasolina y diésel debido al conflicto en el Medio Oriente que parece prolongarse. La autorregulación es el comienzo», explicó Petro.
A pesar de que el Banco de la República es autónomo, tanto Petro como su ministro de Hacienda, Germán Ávila, han solicitado desde hace meses mayor flexibilidad en la política monetaria para no afectar el crecimiento económico. La tensión aumentó el martes cuando Ávila abandonó la reunión de la Junta Directiva del banco luego de que cuatro de sus siete integrantes votaran a favor del aumento de la tasa al 11,25 %.




