El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que su país completará los objetivos militares en Irán en un plazo de “dos o tres semanas” y advirtió al régimen iraní con ataques “de extrema dureza” que, según él, podrían devolverlos a la “Edad de Piedra”. Durante un discurso de veinte minutos, Trump no mencionó un despliegue de tropas sobre el terreno ni ofreció detalles precisos sobre las operaciones tras más de un mes de hostilidades.
El mandatario justificó la ofensiva alegando que Irán intentaba “reconstruir su programa nuclear en otro lugar totalmente distinto” y que su país debía intervenir para impedir que los terroristas tuvieran armas nucleares. “Estaban desarrollando rápidamente misiles balísticos que podrían alcanzar Estados Unidos, Europa y prácticamente cualquier lugar del mundo”, afirmó.
Trump aseguró que los ataques continuarán durante las próximas semanas, aunque dijo que el diálogo con Teherán para finalizar el conflicto sigue vigente. “Vamos a atacarlos con mucha fuerza. En las próximas dos o tres semanas, los devolveremos a la Edad de Piedra”, recalcó.
Sobre el cambio de liderazgo en Irán, Trump señaló que, aunque no era su objetivo, el régimen ha experimentado una “modificación de gobierno” tras la muerte de figuras clave, incluido el líder supremo Alí Jameneí, dejando ahora como interlocutor principal al presidente del parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf.
En cuanto al estrecho de Ormuz, que ha afectado al suministro de petróleo y gas, el presidente estadounidense aseguró que se restablecerá “de manera natural” tras el conflicto, ya que Irán dependerá de las exportaciones para reconstruir su economía.
Trump también criticó a los países aliados que no han apoyado la operación militar, aunque agradeció la cooperación de Israel y de naciones del Golfo. Asimismo, mencionó el impacto en los precios de la gasolina en EE.UU., atribuyéndolo a “ataques terroristas” iraníes contra petroleros.




