Durante la conmemoración del Viernes Santo, la Iglesia católica en República Dominicana reflexionó sobre la realidad social del país, señalando la presencia de indiferencia y la falta de valores como el amor, la paz, la justicia y la dignidad.
Basándose en el pasaje del Evangelio de Juan (19, 28), la religiosa Zoila María Mercedes López centró su mensaje en la frase “Tengo sed”, considerada la quinta palabra de Jesús en la cruz.
Más allá de la sed física
La religiosa explicó que esta expresión no solo refleja el sufrimiento físico de Jesús de Nazaret, marcado por el dolor, el calor y la deshidratación, sino que también remite a lo narrado en el Salmo 69, donde se menciona que le ofrecieron vinagre.
Sin embargo, subrayó que esta “sed” trasciende lo corporal y simboliza una necesidad espiritual: hambre de amor, justicia, paz, dignidad y fraternidad entre los seres humanos.
Crítica a la realidad social
La religiosa advirtió que esa misma “sed” se refleja hoy en la sociedad dominicana a través de la indiferencia hacia los más vulnerables, como enfermos, inmigrantes, mujeres víctimas de violencia y familias afectadas por conflictos.
Asimismo, señaló que la ausencia de valores y la falta de Dios en la vida cotidiana contribuyen al aumento de la violencia y el crimen, dejando consecuencias como niños huérfanos o en situación de abandono debido a feminicidios y violencia intrafamiliar.
Llamado a la acción y a la juventud
En su mensaje, exhortó a la población a asumir un compromiso concreto con los más necesitados y a trabajar por una sociedad más justa. También hizo un llamado especial a los jóvenes a no buscar respuestas en caminos equivocados o decisiones autodestructivas, sino en la fe.
Renovación espiritual
Finalmente, invitó a fortalecer la fe y la esperanza, evitando lo que describió como “aguas cenagosas” que alejan de la paz y la unidad familiar. En ese sentido, recordó la enseñanza del Evangelio de Juan (7, 37-38), donde se promete que de quienes creen brotarán “ríos de agua viva”.
La reflexión concluyó con un llamado a construir una sociedad más fraterna, guiada por los valores que promueve el mensaje de Jesús.




