El balneario de Boca Chica presenta este Viernes Santo un panorama inusual: menos vehículos en circulación y mayor orden visual, pero también confusión entre visitantes, inconformidad y una reducción en la actividad comercial.
La medida fue implementada por la alcaldía local, que dispuso el cierre al tránsito de las calles San Rafael y Duarte, principales accesos a la zona turística. Solo pueden ingresar vehículos con un pase autorizado o aquellos que utilicen los parqueos municipales habilitados.
Acceso limitado y dificultades
El esquema establece que los clientes que deseen entrar en automóvil a restaurantes con parqueo privado deben gestionar previamente un pase con el establecimiento. Estos permisos son vendidos por el cabildo a los comercios por 350 pesos y luego distribuidos a sus clientes.
Sin embargo, en la práctica, muchos visitantes se han visto afectados. Quienes llegan sin reserva o sin contacto previo no pueden acceder en vehículo, lo que los obliga a estacionarse en áreas públicas y caminar o, en algunos casos, desistir de visitar el lugar. La falta de señalización e información clara ha agravado la situación.
Impacto en trabajadores informales
La restricción también ha afectado a los “parqueadores”, quienes dependen del estacionamiento en las calles. Al prohibirse el parqueo en las vías intervenidas —bajo riesgo de remolque— estos reportan una caída significativa en sus ingresos.
Algunos consideran que esta medida ha reducido la cantidad de visitantes en comparación con años anteriores, percepción que se refleja en el ambiente menos concurrido del balneario, aunque no ha sido confirmada oficialmente.
Denuncian reventa de pases
A la situación se suma la denuncia de venta irregular de permisos. El encargado de relaciones públicas del ayuntamiento, Adenawer Morales, informó que se investiga la reventa de tickets en un “mercado negro”, donde los pases —originalmente de 350 pesos— se ofrecen entre 800 y hasta 2,000 pesos.
Parqueos y seguridad
Los visitantes sin pase pueden utilizar los cinco parqueos municipales disponibles, con capacidad para entre 1,300 y 1,500 vehículos, pagando alrededor de 150 pesos. Según las autoridades, este servicio incluye vigilancia en coordinación con organismos de seguridad.
Evaluación de la medida
Desde la alcaldía indicaron que aún no se ha realizado una evaluación formal del impacto de estas disposiciones. Será tras el fin de semana, entre Viernes Santo y Domingo de Resurrección, cuando se analizarán los resultados, tomando en cuenta tanto las quejas como la opinión ciudadana.
Las autoridades explicaron que estas acciones se coordinan con el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) y buscan priorizar la seguridad. No obstante, no descartan realizar ajustes en el futuro para lograr un mejor equilibrio entre orden, acceso y dinamismo económico.




