Las operaciones de descarga de 730,000 barriles de crudo —equivalentes a unas 100,000 toneladas— transportados por el petrolero ruso Anatoli Kolodkin concluyeron este sábado en la base de supertanqueros de la bahía de Matanzas, en el oeste de Cuba, en un contexto marcado por una profunda crisis energética.
El proceso fue calificado como satisfactorio por autoridades de la estatal Unión Cuba-Petróleo (Cupet). Su director adjunto, Irenaldo Pérez Cardoso, explicó que, aunque el volumen recibido no resuelve de manera definitiva la escasez, sí representa un alivio inmediato para el sistema energético nacional. Asimismo, informó que ya se preparan las operaciones para trasladar el crudo hacia las refinerías, donde será procesado en los próximos días.
El buque, que arribó el pasado martes al puerto de Matanzas, es el primer cargamento de este tipo recibido por la isla en los últimos tres meses. Su llegada ocurre en medio de una situación crítica agravada por restricciones externas y limitaciones internas en el suministro de combustibles.
Las autoridades habían previsto que la descarga tardaría alrededor de 96 horas, tras lo cual comenzaría el proceso de refinación, estimado entre 15 y 20 días. Posteriormente, la distribución de los derivados —como gas licuado, diésel, fueloil y gasolina— podría tomar hasta diez días adicionales.
Según Cupet, estos productos estarán destinados principalmente a la generación eléctrica, así como a sectores esenciales de la economía. El objetivo es mitigar, al menos temporalmente, los efectos del desabastecimiento que ha provocado apagones prolongados y afectaciones en servicios básicos.
El petrolero pertenece a la empresa rusa Sovkomflot, sancionada por Estados Unidos desde 2024, y partió desde el puerto de Primorsk el pasado 9 de marzo. Tras completar la descarga, zarpó nuevamente este sábado, apenas dos días después de que autoridades rusas anunciaran el envío de un segundo cargamento hacia la isla.
El ministro de Energía de Rusia, Serguéi Tsiviliov, afirmó recientemente que su país continuará apoyando a Cuba en medio de la crisis. Mientras tanto, organismos internacionales han señalado que las restricciones energéticas que enfrenta la isla han tenido un impacto significativo en la vida cotidiana y en el funcionamiento de su economía.
Actualmente, Cuba requiere alrededor de 100,000 barriles diarios de petróleo para cubrir su demanda, de los cuales solo unos 40,000 provienen de su producción nacional, lo que evidencia la fuerte dependencia de suministros externos.




