La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este miércoles que el próximo 1 de mayo se aplicará un incremento salarial, aunque no precisó si abarcará el sueldo mínimo —congelado desde 2022— o los ingresos complementarios que reciben los trabajadores públicos.
Durante un mensaje a la nación, Rodríguez afirmó que el ajuste será “responsable”, en un intento por evitar efectos inflacionarios en una economía aún golpeada por la crisis.
La mandataria confirmó además que en marzo se elevó de 160 a 190 dólares un ingreso compuesto por bonificaciones para empleados públicos, el cual no incide en prestaciones laborales. Este aumento se financió, según explicó, con recursos obtenidos de la venta de fueloil en el contexto de la apertura petrolera.
Rodríguez anunció la creación de una comisión para el “diálogo laboral”, con el objetivo de revisar políticas salariales y promover acuerdos entre el Gobierno, trabajadores y sector privado. Asimismo, ordenó la conformación de otro equipo para evaluar estratégicamente los activos del país.
Indicó que el Ejecutivo busca una recuperación “sostenida y progresiva” del ingreso de los trabajadores, apoyada en el crecimiento de sectores como hidrocarburos y minería, que —según dijo— generan recursos inmediatos.
Contexto de crisis y presión social
El anuncio ocurre en medio de protestas y reclamos de trabajadores que demandan mejoras salariales frente al deterioro del poder adquisitivo. El salario mínimo venezolano permanece sin cambios desde marzo de 2022 y equivale a apenas unos centavos de dólar, lo que obliga a muchos empleados a depender de bonos estatales.
Rodríguez también convocó una peregrinación nacional contra las sanciones internacionales, que se extenderá desde el 19 de abril hasta el 1 de mayo, fecha en la que se espera la entrada en vigor del nuevo ajuste salarial.
El Gobierno insiste en que la mejora de los ingresos dependerá de la recuperación económica, mientras sectores laborales exigen medidas más inmediatas para enfrentar el alto costo de vida.




