Las detenciones de migrantes en espacios públicos se dispararon durante el primer año del segundo mandato del presidente estadounidense Donald Trump, registrando un incremento superior al 1.000%, es decir, se multiplicaron por once, de acuerdo con un reciente informe de la Universidad de California en Berkeley.
El análisis del Proyecto de Datos sobre Deportaciones señala que este crecimiento abarca arrestos realizados en la vía pública, así como en tribunales de inmigración y oficinas locales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (U.S. Immigration and Customs Enforcement, conocido como ICE), describiendo este fenómeno como “sin precedentes” por su magnitud.
El estudio, que compara el cierre de la administración de Joe Biden con los datos actualizados hasta marzo de 2026, revela también cambios significativos en la estrategia migratoria. Las detenciones vinculadas al traslado de personas desde cárceles hacia custodia de ICE, que antes eran la mayoría, prácticamente se duplicaron.
Además, el informe destaca un cambio en el perfil de los detenidos: la agencia redujo su enfoque en personas con antecedentes penales, lo que provocó un aumento de más de ocho veces en los arrestos de migrantes sin historial delictivo. En total, estas detenciones crecieron alrededor de un 770%.
Este aumento de arrestos se reflejó en un crecimiento aún mayor de las deportaciones, que se multiplicaron por cinco. Según el análisis, esto se debió a la expansión de la capacidad de los centros de detención y a una menor cantidad de liberaciones.
La administración Trump amplió en más de cuatro veces y media el número de plazas disponibles para la detención de personas arrestadas dentro del país. Paralelamente, la liberación en menos de 60 días, una práctica común durante el gobierno de Biden, se volvió excepcional, ocurriendo solo en el 7% de los casos.
Asimismo, la tasa de deportación dentro de los primeros dos meses tras la detención pasó del 27% al 57%, mientras que las salidas voluntarias y retornos —aunque menos frecuentes que las expulsiones— se multiplicaron por 28.
El informe también señala que una leve disminución en los operativos migratorios durante febrero y principios de marzo de 2026 no modificó de forma significativa la tendencia general de intensificación de las deportaciones.




