El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, hizo un urgente llamado a Irán y Estados Unidos para que aprovechen las negociaciones que se celebrarán este fin de semana en Islamabad, Pakistán. Su objetivo es que ambas naciones inicien un diálogo «de buena fe» y logren alcanzar un acuerdo «sostenible» que ponga fin a las tensiones en la región de Medio Oriente.
Durante una conferencia de prensa, el portavoz de Guterres, Stéphane Dujarric, subrayó que este encuentro diplomático representa una oportunidad clave para la desescalada de la violencia y la prevención de un regreso a las hostilidades. “La ONU insta a ambos países a tomar esta ocasión para trabajar juntos en la construcción de una paz duradera”, destacó Dujarric.
Guterres enfatizó que “no existe ninguna alternativa viable a la solución pacífica de los conflictos internacionales, conforme al Derecho Internacional”. El Secretario General también reiteró la importancia de respetar la Carta de las Naciones Unidas para garantizar una resolución efectiva del conflicto en Medio Oriente.
Jean Arnault, enviado especial de la ONU para el conflicto, se encuentra actualmente en la región para apoyar los esfuerzos diplomáticos. Arnault ya se reunió con autoridades iraníes en Teherán y visitó áreas afectadas por los ataques recientes, como centros universitarios y bloques de viviendas destruidos. Además, Volker Türk, Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, expresó su esperanza de que el reciente alto el fuego entre EE. UU. e Irán proporcione alivio a los civiles que continúan viviendo bajo el riesgo de la violencia.
El alto el fuego anunciado por Estados Unidos la semana pasada fue un paso positivo, según Guterres, quien urgió a todas las partes a cumplir con los compromisos adquiridos y garantizar que esta tregua sea solo el primer paso hacia una paz integral en la región.
La ONU continuará siguiendo de cerca las conversaciones entre Irán y Estados Unidos en Pakistán, confiando en que se logre un acuerdo que no solo garantice la paz en Medio Oriente, sino que también respete los derechos humanos y el Derecho Internacional, fundamentales para la estabilidad regional.




