El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, retiró una controvertida imagen publicada en su red social Truth Social en la que aparecía representado como Jesucristo, en medio de una nueva escalada de tensiones con el papa León XIV.
La controversia surgió después de que Trump calificara al pontífice de “débil con el crimen y terrible en política exterior”, además de pedirle que “se concentre en ser un gran papa y no un político”, alegando que sus posturas “perjudican a la Iglesia católica”. Estas declaraciones llegaron tras las críticas del Papa a las amenazas del mandatario sobre Irán, a las que calificó de “inaceptables”.
Poco después, Trump difundió una imagen generada aparentemente con inteligencia artificial en la que se le veía imponiendo las manos sobre una persona enferma, en una escena con fuerte carga simbólica religiosa y elementos patrióticos de Estados Unidos, como la bandera, el águila, la Estatua de la Libertad y soldados representados como figuras angelicales. La composición mostraba además un estilo visual asociado a la idea de sanación, lo que generó una fuerte polémica por la comparación implícita con la figura de Jesucristo.
La imagen ya había circulado previamente en redes sociales con variaciones mínimas, atribuida al escritor Nick Adams, quien la había descrito como una metáfora de un “Estados Unidos enfermo” que Trump estaría “sanando”.
Tras la ola de críticas, la publicación fue eliminada sin explicación inicial, apareciendo posteriormente como contenido no disponible en la plataforma.
Más tarde, durante un acto en la Casa Blanca, el presidente justificó el contenido afirmando que no pretendía representarse como una figura religiosa, sino “como un médico”, comparándose con un trabajador de la Cruz Roja y señalando que la imagen simbolizaba su intención de “hacer que la gente mejore”.
El episodio se suma a otras ocasiones en las que Trump ha compartido imágenes similares, incluida una en la que aparecía vestido de papa, que también generó reacciones divididas en la opinión pública.
Mientras tanto, el clima político internacional continúa tenso, en un contexto marcado por nuevas advertencias sobre el estrecho de Ormuz, lo que ha aumentado la atención global sobre las decisiones del gobierno estadounidense y sus posibles repercusiones.




